Autoridades sanjuaninas solicitaron a Chile avanzar con la apertura del corredor binacional antes del inicio de la temporada de verano. La alta cordillera y la acumulación de nieve condicionan los trabajos de despeje.
Con la mirada puesta en la próxima temporada de verano, San Juan busca que el Paso Internacional Agua Negra vuelva a habilitarse durante la primera semana de diciembre y permita recuperar uno de los principales corredores terrestres entre Argentina y Chile.
La solicitud ya fue elevada al Ministerio de Obras Públicas de Chile (MOP), con el objetivo de coordinar los trabajos necesarios para que el tránsito internacional pueda comenzar antes del inicio formal de la temporada turística.
El pedido cobra especial relevancia para San Juan y la Región de Coquimbo, dos territorios cuyo intercambio turístico y comercial tiene en Agua Negra una de sus principales vías de conexión.
La nieve, el principal desafío
Mientras avanzan las tareas preparatorias, las condiciones de la alta cordillera aparecen como uno de los principales factores a tener en cuenta.
De acuerdo con la información difundida, el camino se encuentra despejado hasta la aduana chilena, pero en sectores de mayor altura persiste una acumulación de nieve cercana a los siete metros, lo que condiciona las tareas de despeje y acondicionamiento de la ruta.
El antecedente de la temporada que acaba de finalizar muestra, además, hasta qué punto las condiciones climáticas son determinantes. Agua Negra logró permanecer habilitado durante más de seis meses, algo inédito en los registros recientes, aunque su funcionamiento continuó sujeto a evaluaciones diarias de las condiciones de ruta, clima y seguridad.
Un paso clave para el verano
La apertura durante los primeros días de diciembre permitiría que el corredor esté operativo durante el período de mayor movimiento turístico entre San Juan y la Región de Coquimbo.
El impacto no se limita al turismo. Agua Negra también constituye una vía estratégica para el intercambio comercial, el movimiento de servicios y la integración entre ambos lados de la cordillera.
Durante la temporada 2025-2026, más de 72.300 personas utilizaron el paso, aunque el flujo fue inferior al registrado el año anterior. Aun así, las autoridades destacan la importancia de sostener y mejorar la conectividad binacional.
Coordinación binacional, otra vez en el centro
La fecha definitiva de apertura dependerá de las condiciones de seguridad y de la evolución de los trabajos en la cordillera. Por eso, la coordinación entre los organismos argentinos y chilenos será determinante durante las próximas semanas.
El objetivo planteado desde San Juan es concreto: llegar a diciembre con el corredor preparado para recibir nuevamente a turistas, transportistas y visitantes de ambos países.
En paralelo, las gestiones por una eventual conexión aérea directa entre San Juan y La Serena muestran que la agenda de integración comienza a incorporar nuevas alternativas de conectividad. La meta de fondo sigue siendo la misma: que la cordillera no sea una barrera, sino un punto de encuentro entre San Juan y Coquimbo.





