Fue anunciado por el presidente argentino el domingo 15 de marzo en conferencia de prensa. La medida buscar menguar el movimiento de personas en todo el territorio nacional.

El domingo 15 de marzo el presidente Alberto Fernández anunció que hasta el 31 de marzo se cerrarán todas las fronteras para restringir el ingreso de personas al país, con excepción de los argentinos y de los extranjeros residentes en la Argentina.

Según explicó, el egreso del país no se verá afectado sino que la restricción solo rige para aquellos que quieran ingresar. De esta manera señaló que han detectado que “por las fronteras terrestres llegan turistas que vienen de las zonas de riesgo” y que es necesario contener la entrada de personas al país porque “el coronavirus ya no viene solamente de Europa sino que está empezando a afectar a países limítrofes y a nosotros mismos”.

La decisión del Gobierno Argentino de cerrar todas las fronteras terrestres para extranjeros como medida preventiva de un avance del coronovirus no alcanzará al comercio, generará problemas con aquellos extranjeros que asisten a centros sanitarios argentinos y su puesta en práctica se concretará en lo inmediato con un refuerzo de las fuerzas de seguridad.

Todo esto y algunas precisiones más de los planes de mitigación al coronavirus que lanzó ayer el Gobierno para frenar la pandemia serán analizados hoy en una teleconferencia del presidente Alberto Fernández con sus pares de Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Chile.

Alberto Fernández comentará a su pares de la región la decisión que tomó ayer de decretar el cierre de las fronteras terrestres de la Argentina durante los próximos 15 días, un período que puede ser prorrogable. La medida sólo exime de ingresar al país a los argentinos nativos, o los extranjeros residentes en la Argentina.

En el Gobierno aclararon que el cierre de fronteras no alcanzará al intercambio comercial aunque los controles en la frontera de camiones con mercaderías será mucho más estricto.

Para esto se prevé un mayor refuerzo de efectivos de las fuerzas de seguridad. Anoche, en el Ministerio de Seguridad de Argentina no tenían aun precisiones de la cantidad de gendarmes o prefectos que se sumarán a este operativo de control para cumplir con el decreto presidencial de cierre de fronteras pero ratificaron que “ya es un hecho” el incremento de uniformados para poner en práctica el bloqueo de gente que pueda venir de países afectados por la pandemia. Quedó en claro que las Fuerzas Armadas no serán trasladadas a la frontera como apoyo de control a las fuerzas de seguridad.