La Corporación Paso de Agua Negra inició gestiones para sumar a universidades y municipios a una agenda que busca fortalecer la integración binacional y aprovechar las oportunidades que genera el crecimiento minero y comercial de San Juan.
El desarrollo del Corredor Bioceánico Central comienza a plantearse desde una mirada que va más allá de la infraestructura vial. En la Región de Coquimbo, la Corporación Paso de Agua Negra (CORPAN) inició una ronda de reuniones para incorporar nuevos actores a la estrategia de integración con San Juan y ampliar las oportunidades que puede generar el vínculo entre ambos territorios.
Durante dos jornadas de trabajo, representantes de CORPAN mantuvieron encuentros con la Universidad de La Serena (ULS) y con el Municipio de Coquimbo, con el objetivo de avanzar en una agenda que articule conocimiento, formación, logística y desarrollo económico.
Universidad y formación: una nueva dimensión de la integración
Uno de los ejes planteados es el rol que puede asumir la Universidad de La Serena frente al crecimiento de la actividad minera y productiva en San Juan.
La visión es que la integración no se limite al tránsito de personas y mercancías por Agua Negra. El corredor también podría generar oportunidades para el intercambio académico, la investigación, la innovación y la formación de profesionales, especialmente en áreas vinculadas a la minería y los servicios que demanda esta industria.
En ese sentido, CORPAN propuso la realización de un seminario sobre integración binacional y planteó la participación de la universidad en un proyecto particular: que un vehículo solar pueda atravesar el Paso de Agua Negra como una experiencia que combine tecnología, innovación e integración territorial. Ambas iniciativas fueron recibidas positivamente por la rectora de la ULS, Luperfina Rojas.
“Esta alianza representa una oportunidad concreta para que el conocimiento, la investigación, la innovación y la formación de nuestros estudiantes contribuyan activamente al desarrollo regional”, sostuvo la rectora.
San Juan abre nuevas oportunidades para Coquimbo
El crecimiento de los proyectos mineros en la provincia de San Juan aparece como uno de los principales motores de esta nueva etapa.
Desde CORPAN advierten que la expansión de la actividad trasandina generará una demanda creciente no solo de infraestructura y transporte, sino también de alimentos, servicios, profesionales y conocimiento especializado.
En ese escenario, la Región de Coquimbo podría posicionarse como un proveedor estratégico para San Juan, aprovechando su cercanía geográfica y la conexión que ofrece el corredor.
Entre los productos con potencial de intercambio se mencionan aceite de oliva, aceitunas, vinos, pisco y frutas, además de servicios profesionales vinculados a la actividad minera. Desde CORPAN también destacan la posibilidad de que profesionales y empresas chilenas puedan aportar capital humano y conocimiento especializado a los proyectos que se desarrollan en San Juan.
Una integración que busca ir más allá del tránsito
La agenda planteada vuelve a poner sobre la mesa una idea central para el futuro del vínculo entre San Juan y Coquimbo: el Corredor Bioceánico no debería pensarse únicamente como una ruta para trasladar cargas entre el Atlántico y el Pacífico.
También puede convertirse en una plataforma para generar negocios, desarrollar proveedores, intercambiar conocimiento, formar profesionales y fortalecer los vínculos entre las comunidades de ambos lados de la cordillera.
La incorporación de universidades, municipios y sectores productivos a esta agenda apunta precisamente en esa dirección: construir una estrategia regional capaz de acompañar el crecimiento económico que puede generar una mayor integración entre San Juan y la Región de Coquimbo.
El desafío ahora será transformar estas conversaciones en iniciativas concretas y sostenidas que permitan que el corredor deje de ser solamente un proyecto de conectividad y se consolide como una herramienta de desarrollo binacional.




