Así lo expresó Daniel Milla, presidente de la Federación Económica de San Juan (FESJ) y representante de CAME, en San Juan.

Durante una misión comercial en Chile, referentes del sector productivo de San Juan volvieron a poner sobre la mesa un viejo anhelo para la región: pavimentar el Paso Internacional de Agua Negra con apoyo del sector privado y capitales extranjeros.

La propuesta fue planteada por Daniel Milla, presidente de la Federación Económica de San Juan (FESJ) y representante de CAME, quien estuvo en diversos encuentros junto a autoridades de la Región de Coquimbo y líderes empresariales. Su objetivo: mejorar la conectividad vial entre Argentina y Chile, reducir costos logísticos y fortalecer el intercambio comercial.

Según Milla, la pavimentación permitiría ampliar el uso actual del paso —que hoy circula principalmente vehículos livianos— para incluir tránsito pesado de cargas, lo cual podría consolidar una ruta competitiva hacia el Pacífico y abaratar los costos de transporte de productos sanjuaninos hacia mercados internacionales.

En las conversaciones con empresarios chilenos y autoridades regionales se evaluó la posibilidad de que el financiamiento provenga de capitales privados o incluso extranjeros, amortizable mediante un sistema de peajes, en línea con experiencias viales exitosas en Chile.

El plan no solo tiene impacto logístico: también apunta a ampliar el comercio entre San Juan y la Región de Coquimbo, destacando productos con potencial exportador como harina y aceite de oliva, así como la posibilidad de incrementar el ingreso de bienes frescos desde el lado chileno.

Aunque la motivación principal parte del sector privado, los empresarios subrayaron la necesidad de acompañamiento del Estado provincial para viabilizar cualquier proyecto de infraestructura de gran escala.

Este planteo se da en un contexto donde el corredor binacional Agua Negra es visto como un espacio con gran potencial de integración productiva y turística. Más allá de las discusiones sobre la futura construcción del Túnel de Agua Negra, considerado una obra emblemática de conectividad regional con enormes plazos y costos, la pavimentación aparece como una alternativa más inmediata para impulsar la competitividad y estrechar lazos comerciales binacionales.