El Gobierno Regional de Coquimbo avanza en la definición de una cartera de grandes obras con eje en el desarrollo estratégico. En ese marco, uno de los proyectos que concentra mayor atención es la mejora de la conectividad hacia el Paso de Agua Negra, un corredor clave para la integración entre Chile y Argentina.
Autoridades advirtieron sobre los desafíos que enfrenta la región en términos de vialidad, destacando particularmente el avance en la pavimentación de la ruta hacia Agua Negra, que es una prioridad, aunque aún persisten importantes brechas.
Actualmente, el trazado presenta tramos sin pavimentar que dificultan la conectividad fluida. “En el tramo hacia Agua Negra faltan alrededor de 70 y tantos kilómetros, y hay un estudio que está realizando el Ministerio de Obras Públicas que va a terminar en julio de 2027”, explicó Pedro Valencia. Este estudio será clave para definir las intervenciones necesarias en el corredor.
Entre las obras previstas, se contempla la pavimentación de 14,5 kilómetros y la construcción de dos puentes en un sector estratégico comprendido entre la cortina del embalse La Laguna e Infiernillo. Estas mejoras permitirán optimizar la transitabilidad y reducir las limitaciones actuales en uno de los pasos internacionales más relevantes para la región.
Además, se está trabajando en conjunto con el gobernador regional para avanzar sobre los más de 30 kilómetros restantes que requieren intervención. Según indicó Valencia, la intención es abordar estas obras mediante un convenio entre el Gobierno Regional y el Ministerio de Obras Públicas de Chile, con una ejecución por etapas, teniendo en cuenta las condiciones extremas de la alta cordillera.
El impulso a esta obra no solo responde a una necesidad de conectividad, sino que forma parte de una visión más amplia de desarrollo e integración binacional. El Paso de Agua Negra es considerado un eje estratégico para el comercio, el turismo y la vinculación productiva entre ambos países.

