Las intensas nevadas del invierno dejaron importantes acumulaciones en la Ruta Nacional 150. Detectaron tres grandes aludes y convocarán especialistas para evaluar el riesgo de nuevos desprendimientos durante el deshielo.

La Cordillera sanjuanina muestra las huellas de uno de los inviernos más intensos de los últimos años. En el camino hacia el Paso Internacional de Agua Negra, enormes acumulaciones de nieve cubren distintos sectores de la Ruta Nacional 150, mientras Vialidad Nacional ya comenzó a evaluar las condiciones de la traza de cara a la próxima temporada estival.

Las primeras inspecciones realizadas por técnicos, ingenieros y especialistas del 9° Distrito San Juan permitieron detectar tres aludes de gran magnitud entre los kilómetros 300 y 340, antes de llegar al sector conocido como Z1. Los desprendimientos están compuestos por nieve, hielo y rocas y, en algunos puntos, bloquean completamente la calzada.

El deshielo, un nuevo desafío

La gran cantidad de nieve acumulada no representa solamente una dificultad para despejar la ruta. Con el aumento de las temperaturas, el proceso de deshielo puede generar nuevos desprendimientos y avalanchas.

Por ese motivo, Vialidad Nacional anunció que convocará a especialistas locales en análisis de avalanchas, que deberán evaluar las zonas más comprometidas y determinar las estrategias de intervención para avanzar con mayor seguridad. El organismo anticipó que podrían aparecer nuevos aludes a medida que las cuadrillas alcancen sectores de mayor altura.

El operativo contempla el retiro de nieve, hielo y rocas acumuladas sobre la calzada, además de la reparación de las barandas de seguridad afectadas por los desprendimientos.

Máquinas y personal ya se preparan

Mientras se completan las evaluaciones técnicas, Vialidad Nacional comenzó a movilizar el campamento y a preparar el traslado de maquinaria pesada hacia la zona.

Las tareas de mantenimiento intensivo comenzarán progresivamente y demandarán el ingreso de equipos especiales mediante grandes carretones, debido a las dimensiones de las máquinas necesarias para despejar los sectores afectados.

El objetivo es recuperar las condiciones de seguridad y transitabilidad de la Ruta Nacional 150, aunque por el momento no existe una fecha definida para la reapertura del paso.

Una conexión estratégica entre San Juan y Coquimbo

La recuperación de Agua Negra es seguida con especial atención a ambos lados de la cordillera. El corredor constituye una vía fundamental para la conexión entre San Juan y la Región de Coquimbo, especialmente durante los meses de verano, cuando miles de personas lo utilizan para trasladarse entre Argentina y Chile.

Del lado chileno, la situación también continúa siendo compleja. La Ruta 41-CH presenta sectores afectados por los temporales invernales y acumulaciones de nieve que en algunos puntos alcanzaron varios metros. Las autoridades de Coquimbo ya trabajan en la planificación de la próxima temporada y en la recuperación de la infraestructura dañada.

Así, mientras la cordillera todavía permanece cubierta de blanco, Agua Negra ya mira hacia el próximo verano.

La tarea no será solamente despejar una ruta: será garantizar que uno de los principales puntos de conexión entre Argentina y Chile vuelva a estar operativo bajo condiciones seguras.

La nieve dejó una postal imponente de la Cordillera. Ahora comienza el desafío de convertir ese paisaje en un corredor transitable y seguro.