Fuente: MDZ (Mendoza, Argentina)

Las malas condiciones en las que son alojados los trabajadores en el complejo fronterizo del Paso Cristo Redentor ha generado tensión y desde Argentina ya hay quejas formales. El gremio que nuclea al sector envió una nota a la Coordinación de Chile y mencionan la posibilidad de que haya medidas de fuerza en la Aduana si no se mejora la situación. Esa medida podría ser retirar a los aduaneros argentinos de Libertadores.

El aumento del tránsito hacia Chile generó mayor necesidad de personal en Horcones y Libertadores. Para poder agilizar el Paso se firmó un compromiso de “reciprocidad”, por el cual se refuerzan las aduanas y se comprometen a un trato igualitario. Sin embargo, aseguran que Chile no cumple con el convenio. En primer lugar aseguran que no envían el personal necesario a Horcones. Pero además cuestionan el trato que reciben los trabajadores argentinos en Chile.

“Las condiciones son paupérrimas. Es en un sótano, donde hay que transitar un laberinto y que es un peligro porque si hay una avalancha o un incendio, no hay cómo salir”, denunció Carlos Barón, titular del Supara, el gremio de los aduaneros.

Según denuncian, el personal enviado desde Chile no alcanza para cubrir todas las cabinas disponibles en Horcones y eso genera más demoras. “Tienen que mandar 18 por turno y muchas veces hay solo 8. Por eso también se generan demoras, porque sí o sí tiene que estar la firma de ellos. El trámite que hacen ellos en Horcones es el mismo que tenemos que hacer nosotros en Libertadores. Pero no se cumple el convenio de reciprocidad”, aseguró Barón.

En cuanto a las condiciones de alojamiento, ese acuerdo menciona que deben ser idénticas para los trabajadores argentinos y chilenos en cada lado del Paso. En Mendoza los aduaneros chilenos se alojan en la casa que la Aduana tiene en Horcones y también en un hotel de Uspallata. Sin embargo, del lado chileno los aduaneros argentinos, muchas de ellas mujeres, son alojados en los contenedores o en el alojamiento de servicio del complejo Portillo. “No se puede estar. Para ir al baño hay que tener alguien que haga guardia porque no hay intimidad”, explicó Julia Bravi, otra trabajadora de la Aduana que tiene representación gremial.

Tensión 

Como refuerzo de temporada la AFIP convocó a trabajadores de otras provincias. Pero debido a las condiciones que hay, se generaron problemas. Luego de lo que ocurrió durante todo el verano, advierten que puede haber problemas en dos momentos clave: el feriado de carnaval y semana santa. “Si no se cumplen los convenios y envían el personal que corresponde, va a seguir habiendo demoras. Nosotros ponemos la cara y la gente se queja con toda razón. Pero tienen que saber lo que pasa”, explicaron los aduaneros.

Uno de los motivos que señalan como eje del problema es la falta de control por parte de la coordinación argentina. Es que, a diferencia de lo que ocurre en Chile, no hay autoridades civiles que estén “encima” de lo que ocurre en el Paso. En el país trasandino el coordinador es un dirigente que tiene poder sobre todas las reparticiones que tienen incumbencia y puede decidir. Incluso, explican, controla día a día “del otro lado de la Cordillera”. En Argentina todo depende de Gendarmería, que tiene otra lógica de funcionamiento. Los funcionarios provinciales que se avocan al tema no tiene autoridad, por lo que no deciden sobre lo que ocurre en el Paso.

Para graficar la situación, en Horcones relatan un hecho de esta temporada. Uno de los tanques de agua se contaminó y hubo al menos 7 personas intoxicadas. Se informó oficialmente pero la respuesta tardó más de una semana en llegar: el reclamo tuvo un largo recorrido para llegar a las autoridades que deciden. “Cuando apareció la respuesta el problema ya no existía”, cuentan.

Fuente: MDZ (Mendoza, Argentina)