Del lado chileno, las condiciones que dejó el invierno en la alta cordillera obligan a realizar complejas tareas de despeje y recuperación de la Ruta 41-CH. En algunos sectores se acumularon hasta siete metros de nieve y se registraron aludes, derrumbes y remociones en masa. Mientras Vialidad trabaja para recuperar la conexión, autoridades y gremios de la Región de Coquimbo advierten sobre el impacto que tiene la situación en el turismo, el comercio, la gastronomía y las pequeñas empresas.

La recuperación del Paso Internacional de Agua Negra no depende únicamente de las condiciones que presenta la Ruta Nacional 150 en territorio argentino. Del otro lado de la cordillera, la Ruta 41-CH, que conecta la Región de Coquimbo con el corredor internacional, también enfrenta un escenario complejo luego de un invierno marcado por importantes acumulaciones de nieve y diversos daños en la infraestructura vial.

En sectores de la alta cordillera chilena se registraron acumulaciones de nieve cercanas a los siete metros, además de aludes, derrumbes y remociones en masa que afectaron distintos puntos del camino.

Una ruta “encajonada” y trabajos complejos

La Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas de Chile explicó que las labores de despeje presentan una dificultad adicional por las características geográficas de la ruta.

El director nacional de Vialidad (s), Jaime Huidobro, señaló que el despeje es complejo porque la Ruta 41-CH se encuentra en sectores “bastante encajonados”, por lo que se requiere disponer de recursos y equipos para avanzar sobre las zonas afectadas.

Durante septiembre, las autoridades chilenas informaron además que una inspección permitió detectar al menos siete cortes de camino provocados por barro y derretimiento de nieve en un tramo de cuatro kilómetros, mientras se trabaja en un catastro actualizado de toda la ruta.

La situación no se limita al sector más próximo al límite internacional. La propia Ruta 41-CH sufrió afectaciones en distintos puntos producto de los temporales, lo que obligó a ejecutar obras para recuperar la conectividad en sectores como El Arrayán, en el Valle de Elqui.

La preocupación se traslada a la economía de Coquimbo

Más allá de la infraestructura, el estado de la ruta genera preocupación por sus consecuencias sobre la actividad económica de la Región de Coquimbo.

Para las autoridades regionales, Agua Negra constituye una conexión estratégica durante la temporada estival, especialmente por el movimiento de visitantes provenientes de Argentina.

En la temporada 2025-2026, el corredor registró 73.317 cruces de personas y 12.317 vehículos. De ese total, 38.573 correspondieron a ingresos desde Argentina hacia Chile.

Ese flujo tiene impacto directo sobre actividades que dependen de la llegada de visitantes, como hotelería, gastronomía, comercio y pequeñas y medianas empresas.

Carlos Ramos, presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales y Jurídicas del Consejo Regional de Coquimbo, manifestó la preocupación existente entre los sectores vinculados a la actividad económica y advirtió sobre un posible impacto en el comercio, la gastronomía y las pymes.

Desde el Gobierno Regional también se ha señalado que la recuperación de la conectividad es relevante para proteger la actividad turística y económica durante el verano.

Los visitantes argentinos, un flujo esperado por la región

La conexión con San Juan tiene un peso particular para la economía turística de Coquimbo. Durante la temporada de funcionamiento del paso, miles de argentinos utilizan este corredor para trasladarse hacia los destinos de la costa y el interior de la región.

Por eso, las autoridades chilenas vienen reclamando certezas sobre la recuperación de la ruta y reforzando las gestiones ante el nivel central.

El delegado presidencial regional, Víctor Pino, señaló que existe un compromiso de disponer los recursos necesarios para avanzar en el despeje y destacó la importancia de recuperar la conexión para recibir nuevamente a los visitantes que llegan desde Argentina durante la temporada estival.

La preocupación también alcanza a sectores productivos. En la Región de Coquimbo, organizaciones vinculadas a la actividad económica han planteado que la conectividad estable es necesaria para la recuperación de distintas actividades afectadas por los temporales.

Un desafío que atraviesa toda la cordillera

Mientras en el lado argentino Vialidad Nacional avanza con el despeje de la Ruta Nacional 150, en Chile los equipos trabajan sobre una Ruta 41-CH afectada por nieve, aludes, derrumbes y cortes.

La situación muestra que la recuperación del Paso Internacional de Agua Negra requiere resolver simultáneamente las condiciones de ambos lados de la cordillera.

Para la Región de Coquimbo, además de recuperar una ruta internacional, se trata de volver a poner en funcionamiento una vía que moviliza turistas, consumidores y actividad económica, particularmente durante los meses de verano.

El desafío, entonces, no es solamente vial: la recuperación de Agua Negra también es parte de la agenda económica y turística de una región que espera volver a recibir el flujo de visitantes argentinos que cada temporada cruza la cordillera.