Dietrich se refirió al Túnel de Agua Negra
El martes 24 de abril en la reunión de la Comisión de Infraestructura del Senado de la Nación Argentina el Ministro de Transporte se refirió a la posible suspensión de los procesos para la licitación y comienzo de construcción del Túnel de Agua Negra. En ese sentido Guillermo Dietrich manifestó que “estamos respetando” lo que estableció la gestión anterior y destacó que “no hay obra paralizada” porque aún está en etapa de proyecto y que no hay sobrecostos porque “no hay licitación”. Además, indicó que “del lado del Gobierno argentino no cambió nada” y que “lo que salió en versiones periodísticas fue de medios chilenos sobre la situación del país trasandino, cosa que no controlamos”.
Dietrich resaltó que “el Gobierno anterior negoció muy mal con Chile”. La crítica apuntó a que el acuerdo entre la entonces presidente Cristina Fernández de Kirchner y su par trasandina, Michele Bachelet, estableció que cada país costeara el tramo que le correspondiera del túnel. De acuerdo a las longitudes, al vecino país le correspondía el 28 por ciento, mientras que Argentina se iba a hacer cargo del 72 restante. Pero en las tratativas de la Entidad Binacional Túnel de Agua Negra (Ebitan) se mejoraron las condiciones y se fijó que Argentina desembolsaría el 60 por ciento del crédito que ponía el BID y Chile el resto. Esa misma distribución porcentual también se estableció para lo que se denomina sobrecostos, es decir, gastos sobre imprevistos que puedan surgir en una obra de tamaña complejidad, como revestimientos ante huecos no previstos que aparezcan durante la perforación de la cordillera. Sobre ese punto, Dietrich señaló que un túnel que conecte a ambos países “cada uno tiene que pagar la mitad” porque el beneficio es igual para ambos, explicó.
No obstante y pese a que señaló que “hubiésemos negociado distinto”, admitió que “estamos respetando” lo pautado. Si bien Dietrich no lo dijo en su exposición, los medios trasandinos dieron a conocer que el gobierno de Macri apunta a modificar la distribución porcentual de los sobrecostos a partes iguales. Tal medida implicaría cambiar el Segundo Protocolo firmado entre ambos países, lo que derivaría en el tratamiento entre ambos países y la aprobación de los respectivos Congresos. Es decir, una demora en el proceso de licitación.
Fuente: Prensa Ebitan

