La Región de Coquimbo vuelve a poner sobre la mesa una de sus principales deudas históricas: la infraestructura. En ese marco, la Corporación Paso Agua Negra (CORPAN) encabezó un encuentro que reunió a autoridades y representantes del sector productivo con un objetivo claro: avanzar en una agenda común que permita destrabar proyectos estratégicos y proyectar el crecimiento regional.
El diagnóstico es compartido: la región arrastra años de postergación en obras clave, lo que impacta directamente en su competitividad, conectividad y calidad de vida. Por eso, durante la reunión se planteó la necesidad de priorizar iniciativas estructurales como la mejora de la Ruta 5 y la Ruta CH-41, ejes fundamentales para la integración territorial y el desarrollo económico.
Uno de los puntos centrales fue la importancia de avanzar con una visión articulada entre el sector público y privado. Desde CORPAN remarcaron la necesidad de alinear a todos los niveles de decisión —gobierno regional, parlamentarios y municipios— para impulsar proyectos que han permanecido estancados durante años.
En paralelo, la crisis hídrica aparece como otro de los grandes desafíos estructurales. En ese sentido, se destacó el impulso a la planta desaladora El Panul, considerada una obra clave para garantizar el abastecimiento de agua en la conurbación La Serena-Coquimbo y sostener las actividades productivas de la región.
Además, se puso en agenda la necesidad de avanzar en iniciativas vinculadas a conectividad internacional, como el Paso de Agua Negra, junto con mejoras en caminos rurales y obras de circunvalación que permitan optimizar la logística regional.
Las autoridades coincidieron en que el contexto político actual abre una ventana de oportunidad para reposicionar a Coquimbo en la agenda nacional de infraestructura. En esa línea, se planteó la urgencia de acelerar inversiones y exigir que la región sea priorizada en las decisiones del gobierno central.
Con una mirada de largo plazo, el desafío no solo pasa por ejecutar obras, sino por construir una estrategia de desarrollo que permita a la región recuperar dinamismo, fortalecer su integración y consolidarse como un nodo clave en la conexión bioceánica.

