Se trata de restos humanos y vainas de arma de guerra en zona fronteriza.
En un impactante hallazgo ocurrido en plena cordillera sanjuanina, una patrulla de Gendarmería Nacional encontró restos óseos humanos junto a vainas servidas de arma de guerra en una zona fronteriza del departamento Iglesia, generando una investigación judicial que busca determinar el origen y la antigüedad de los elementos hallados.
El procedimiento fue realizado por efectivos del Escuadrón 25 “Jáchal”, pertenecientes a la Sección “Las Flores”, durante un patrullaje pedestre efectuado el pasado 21 de mayo en el camino de Cordillera de Colangüil, en una remota área de montaña cercana al límite internacional.
Según informaron fuentes de la fuerza federal, los gendarmes detectaron restos óseos humanos dispersos en el terreno, por lo que se activó de inmediato el protocolo correspondiente y se dio intervención a personal de Patrimonio Cultural de San Juan.
En una primera evaluación, los especialistas presumieron que los restos podrían corresponder a integrantes de pueblos originarios, debido a las características del hallazgo y al contexto geográfico donde fueron encontrados. Sin embargo, mientras avanzaban las tareas de levantamiento, surgió un elemento inesperado: ocho vainas servidas calibre 7.62 milímetros aparecieron en las inmediaciones.
El descubrimiento de municiones de ese calibre —utilizado habitualmente en fusiles de guerra— cambió el rumbo de la investigación y motivó la intervención de la UFI del Norte, que ordenó el labrado de actuaciones judiciales y el secuestro de todos los elementos encontrados en la escena.
Por el momento, las autoridades trabajan para establecer si existe relación entre los restos humanos y las vainas halladas, además de determinar la antigüedad de ambos elementos y el contexto histórico o criminal en el que pudieron haber quedado en la cordillera.
La zona donde ocurrió el hallazgo es de difícil acceso y forma parte de uno de los sectores más inhóspitos de la frontera sanjuanina, utilizado históricamente por arrieros, expediciones mineras y antiguos pasos cordilleranos. Precisamente por esas características, los investigadores no descartan ninguna hipótesis.
El caso permanece bajo estricta reserva mientras avanzan las pericias antropológicas y judiciales.

